Un buen fin de semana

Hay veces en que todos los años dedicados a armar una profesión con libertad de agenda (pero con lucro cesante) deben ser cambiados por algo contundente para construir la experiencia, el último capital romántico que nos queda.

La tentación. Hace unos meses que Fede y Javier, amigos uruguayos pre facebook, vienen instalando una campaña de contagio de su entusiasmo por Julen y La Gente Sola, una banda joven uruguaya. Escuché el disco pero ocurrió algo terrible. La voz me hizo a cordar a Prietto. Y Prietto no me gusta. Nada personal, el efecto “Manos de Topo”. Le di algunas chances (eso hoy equivale a bajar el disco y no picarlo en streaming). Me gustaban algunas letras pero la media roja de la voz priettense llevaba todo a un rosa complicado. “El 4 de octubre tocamos con ellos en un lugar muy lindo. Tenés que venir”.

La gente sola. Hago por primera vez la gran sea cat y me sale bien. Mucho viento, la lancha no sale, viajé en el Silvia Ana. En el pre embarque una señora se saca una foto al lado del ploteo gigante de Paris. El metaturismo: ¿qué necesidad de gastar tanta plata y soportar a los franceses si en la foto del perfil de fb va a quedar igual?

Uruguay uheimlich. Llegamos con hambre (fui en familia, como corresponde a un indie en sus cuarentas). Vamos a comprar un pollo al spiedo. Hace años que no como un pollo al spiedo. La pollería tiene un vidrio para que el calor del spiedo no pase al sector de venta de pollos crudos. Al fondo, una puerta gigante con un termometro que marca una temperatura bajo cero, da paso a la cámara frigorífica. En medio de patas, muslos y menudos, hay formada una fila de cajitas amarillas y azules, con un gallo dibujado en la tapa. Son alfajores artesanales elaborados por AVICOLA POLLO Y PICO. Alfajores de chocolate y dulce de leche. Muy ricos. Lo mas normal del mundo.

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Art Deco. El lugar del recital es el teatro de un colegio. Tiene una arquitectura Art Deco con toques de bloque soviético. Hermoso. Dentro, cortinas rojas pesadas. Hacemos un chiste sobre Lynch porque somos muy graciosos y livianos.

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Prejuicios 1. Primero toca La Foca. Fede me había advertido que el Fede de Julen iba a subir a cantar algunos temas. Efectivamente, sube con buzo capucha y New Balance. Cuánto dato. Qué dificil. Sin embargo, la versión de Nosotros los que no sale muy linda, potenciada por la voz que en vivo no parecía tan priettense. Los saltitos me recuerdan a Shaun Ryder.

Julen. los chicos lo pronuncian con la jota. Los viejos le decimos con un sonido de y griega. No me doy cuenta por qué hasta que Javier rescata la hipótesis de que nosotros sólo conocemos a Julen Guerrero. Y le decíamos Yulen Guerrero. Tenía un aire  a Camilo Sesto.

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Platillos. La Foca toca muchos temas nuevos. Me gusta mucho uno medio new order. Hacen el hit Amaneciendo. Y quedo con ganas de otros grandes temas ya escuchados, digeridos y listos para ser evocados. Pero quiero detenerme en resaltar la idea de que los platillos es un mal al nivel de la viruela. El equivalente a un ladrido de caniche toy interrumpiendo un momento de lectura. Bateristas: toque sin platillos. Llévenlos para la foto si quieren, como al doble bombo, pero no les peguen. Si son adictos, vayan dejando el vicio tocándolos con escobillas. O con la mano (el baterista de Julen hizo esto en un momento, quizás ya empezó la rehab).

Prejuicios 2. Julen y La Gente Sola [gusta mucho en el uruguay y es un pecado mundial de la juventud musical poner nombres con ese formato de X(singular) y Z (plural)] me enganchan con una canción que cuenta una historia. La cuentan en la letra y en su despliegue estructural. Larry García, una canción sobre la mente de un obsesivo. A partir de ahí me olvidé del prejuicio priettense. El contagio estaba hecho. Julen mezclan a Carmen Sandiego con Viva Elastico. Y sale algo sin las sobras estridentes de los primeros ni el ancla popnacional de los segundos.

Remeras. El Fede de Julen sale con una remera de Crimson. Ahora que lo escribo me doy cuenta que estos chicos tuvieron que atravesar mas o menos mil rasgos de mala predisposición. Es una remera de Discipline, el disco donde Adrian Belew hace su gracia de doblar la guitarra para que suene como un elefante. Qué banda horrible Crimson. Son un Barrio Cerrado. “Siempre sale a tocar con una remera de los Faunos”, me dicen al otro día cuando comento mi crimsonfobia.

Red social. Cantante y guitarrista de las dos bandas suben invitados a tocar temas en el show del otro. El resultado es mas que las sumas de las partes. Brillan en Nosotros los que no (ya dicho) y La Chica del Mantenimiento (con los dos Fedes haciendo un contrapunto español al que alguien mordaz podría nombrar como Amistades Peligrosas y un amigo como “la gran Alfaro en el disco de Chucho Los Diarios del Petroleo”).

Tremendo, bo. “Leí lo que te pasó en el recital de Nacho Vegas. Tremendo, bo” me dice el bajista de La Foca en el hall antes de entrar. Y me hizo acordar a la frustrada noche de la impuntualidad impune de Ignacio Vegas. Está mal comparar pero acá arrancaron quince minutos despues de la hora anunciada. Y estaba lleno. Y no habia una banda que nadie queria ver antes. Así que parece que se puede hacer. Soy una vieja que se queja, lo admito. Pero ustedes, programadores de fechas que se atrasan por horas, son aun peores que una vieja que se queja. No sé muy bien qué, pero peores. Y miren que hay que ser peor que una vieja que se queja, eh?

Pulsión de diente. Vamos a comer a una parrila que tiene camisetas de futbol en las paredes. La única enmarcada es la Suarez.

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La Flecha de Buenos Aires. La vuelta fue en la lancha de sea cat. Estuve mareado desde que la ví amarrada. Repartieron bolsitas para vomitar antes de arrancar . “No los quiero sugestionar” dijo la señora. Todos estaban en silencio, mientras sonaba Shakira desde un CDR tirado en un DVD. No se movió mucho pero andá a decirle al sistema vestibular. Algunos vomitaron. Un grupo de viejas teñidas, una con calzas de fotos de divas de Hollywood, no pararon de cacarear todo el viaje. Inmunes a las nauseas, se prendieron al Free Shop, su mejor dramamine. Cuando las luces de Buenos Aires se hicieron grandes, entendí a Gardel.

Huracán. Fracasado el intento del colectivo, subimos a un taxi. El taxista que escucha el partido de River. “Va ganando Independiente 2 a 0”. ¿Sabés cómo salió el globo? “Perdió”. Y bueno. Todo no se puede.

El tiempo está de mi lado

Compré la entrada del recital de Nacho Vegas un mes antes del evento. Por esa acción premeditada obtuve el premio de ahorrar el 20% del valor con que se vendía en la puerta y, por otro lado, supongo que contribuí a la tranquilidad de los organizadores, que pudieron contar con mi humilde aporte a llenar la columna de ganancias. El ticket decía que el evento sería un martes a las 20 hs. No decía nada más.

El día del recital, me levanté a las 6 am y lo primero que vi fueron unas fotos en un grupo de wapp de Nacho Vegas cantando en Montevideo la noche que acababa de pasar. Baño y mates mediante, a las 7 am estaba en el subte y a las 8 trabajando. Después de atender a todos los pacientes a horario, fui a una reunión académica y luego a un hospital a coordinar una actividad. Llegué un rato antes y me retiré un rato después de lo acordado porque el tema que se discutió fue interesante. De ahí fui a buscar a mi hijo al jardín, que salió justo a la hora en que sale todos los días. Una vez en casa, mientras Diego rescataba animales de la selva, me enteré que habría dos teloneros. Una banda que no conocía (y que no tenía ninguna urgencia de conocer ) y Paoletti, a quien le dedique ya largas horas de admiración en mi juventud y que no me convocaba verlo hoy. Saqué cuentas. A las 19:30 abren la puerta. A las 20 tocan los primeros. A las 20:30 toca Paoletti. Nacho estará arrancando cuanto mucho a las 21:30. Terminará a las 23. Eso me daba unas 4 o 5 horas de descanso para enfrentar el trabajo del miércoles, y que arrastraría, en cuotas, el jueves y viernes.

Para confirmar busqué la pagina del evento en facebook. Había dos personas preguntando a qué hora empezaba el show de Nacho. Nadie había respondido. Asumí que mi cuentas no podían estar tan mal. Era martes. Era Niceto.

Llegué a las 20 y la puerta estaba cerrada. Un breve retraso estaba en los cálculos (seguía procesando el recargo de los teloneros que nadie pidió y que se ocultaban en la información al comprar la entrada). Fuí a Bangalore. Tomé unas gambrinus pale ale, comí algo y le mandé un mensaje a un amigo que iba a musicalizar el evento (dato que también me enteré esa misma tarde). Mi amigo contestó que en cuanto salga la primera banda me avisaba. La pinta bajó. Vino otra. Bajó. El lugar se llenó de teenageds. A las 21:15 volví a la puerta. Estaba abierta y se escuchaba música. Un mensaje del contacto del otro lado me dijo que hacía cinco segundos había empezado la primera banda. Unos chicos pasan rápido y le dicen al de la entrada “Ya empezó?”. El tipo del taburete contesta “No, como mínimo a las once”. Mi brazo, que ya extendía la entrada, se replegó. Recalculé tiempos. Pensé que ya había visto a Nacho en la época de fervor (aquel concierto genial en la sala del centro asturiano cuando el guitarrista se quebró al hacer el cover de Felpeyu). Pensé en si podría aguantar dos horas rehén de los teloneros y el lugar horrible. Pensé que después de todas esas horas de actividades diurnas, no estaría en un estado, no digo óptimo, pero ni siquiera posible, para disfrutar de las canciones. Pensé que en algún momento, que iba a ser al cuarto o quinto tema, sacaría el celular para ver la hora. Salí del corralito, me puse al lado de la boletería y le vendí la entrada barata a un pibe que se fue contento a tomar una cerveza para hacer tiempo.

Puede parecer la queja de alguien que ya no está para ir a recitales de “rock”. Abuelo, el rock es así, salvaje. Pero no. Un amigo me contó que una vez que vio a Robyn Hitchcock en Europa, tocó los bises sin bajarse del escenario “así todos llegamos a tomarnos el subte”.

Podrán decir que la noche da el contexto ideal para escuchar las canciones de Nacho Vegas. Ese argumento se cae inmediatamente con el lugar elegido para el show. No voy a extender la larga lista de incomodidades de Niceto, ya las sabemos todos. Se puede especular con que “la gente es así, les decis a las ocho y caen a las once”. Bueno, no. Porque no hace mucho que Chinarro tocó a las siete de la tarde y todos fueron a esa hora porque sabían que sino se lo perdían. Finalmente, escucho la voz que viene del fondo del salón de las lloronas del rock que gimen que el tiempo es nuestro, que sólo los burgueses se preocupan por el horario; que es bajo la luna que se expresan los sentimientos de los artistas torturados. A ellas, pobrecitas, les digo que uno de los mejores momentos artísticos que dio la cultura de Buenos Aires fue cuando en un Festival Buen Día, Travesti tocó Juventud Residual a las tres de la tarde bajo un sol voraz que hizo que todos estuvieran lejos del escenario, bajo los árboles, mientras un chico de cuatro o cinco años bailaba solo a los pies de Floxon.

El clasicismo de Antonio Luque

Lo que sigue es el texto original de un profile sobre Antonio Luque que escribí para la Inrockuptibles y que en la edición impresa quedó como unos fideos pasados.

1.

Es 1994 y Kramer, el productor que inventó la nocturnidad de Galaxie 500, hace sus trucos sobre las primeras canciones de Sr Chinarro, que es una banda y no un señor. El señor Chinarro original existió: era el Javier Portales de Gaby, Fofó, Miliki y derivados, quien daba el pie para que los payasos hicieran su gracia. Buenos pies, malas gracias. Una vez procesadas por el trabajo del productor estrella en su comodidad neoyorquina, las canciones salieron como el primer disco llamado como la banda y como el actor de la tele: Sr Chinarro. Es – atención coleccionistas- el primer disco de Acuarela, el sello que armó Jesús Llorente, periodista de la Rock de Lux, para que el proyecto Chinarro existiera. Quizás no fue tan así, pero es un buen mito el del periodista que decide inventar su propio objeto de crítica, pasar por arriba del cerco.

2.

Antonio Luque es Antonio Luque. El núcleo de vida dentro de Sr. Chinarro. Y es quien dibuja puertas clásicas en el laberinto indie por donde pasa lo singular de las canciones de Chinarro. Luque siempre está atento a decir algo en las letras. A veces una imagen risueña (“La escultura aburrió hasta al bueno de Charles Baudelaire, que nació el día de mi madre”, El gato de S.), a veces una ironía (“¿Te sientes punkie con tus plumas Falcon Crest? Te compro los domingos tu periódico en ingles”, Ángela), otras, declamaciones poéticas (“Tú, mi aguja en el pajar, pides incendios, pones ramas en el nido ¡Y estás borracha!”, Peteneras). ¿Qué es lo que hace que una idea vaya a una letra y no muera en su primera noche de existencia? Dirá Luque: “Si han sido parte de mi vida de algún modo todas las ideas tienen su sitio. Lo difícil es averiguar cual. Ahí es donde interviene, con suerte, la inspiración o la voluntad de dar un orden a lo que no lo tiene.

3.

Luque nació en Sevilla pero la dejó. Argumenta: “Sevilla. Su color especial. Hoy tienen allí 46 grados. Por eso me vine a Málaga hace diez años. Necesito el mar cerca. Es incomprensible que tantas personas no lo vean a diario”. Ese origen andaluz lo ha llevado a hacer migas con Los Planetas, la banda granadina creadores del flamenco shoegazing, que cargan con la paradoja de ser la mejor banda indie en cuanto a estética y corazón, pero que siempre han sacado discos para una disquera grande. En el 2005, Los Planetas abren un sello híbrido, El Ejército Rojo, y editan El Fuego Amigo, producido por J de Los Planetas y con Enrique Morente de invitado. Sus efluvios cantaores hacen sobresalir El Rito en un disco que tiende a colgarse del travesaño para aguantar un cero a cero radial.

¿Qué es lo que da unidad a un disco? ¿Es el recorte temporal? ¿Es un sesgo estético? ¿Cómo hace Luque, que construye canciones tan singulares, tan autónomas, para que los discos no sean “Lo mejor de Sr. Chinarro en el último año”? Luque da un indicio. “Si una canción se va en general del tono del disco, en particular por su letra, va fuera, aunque el hecho de ser de la misma época o de grabarse en el mismo estudio le daría su familiaridad con las demás”.

4.

El Mundo Según es el disco que sigue. Por un lado confirma el quiebre de El Fuego Amigo, y por otro, sale a atacar. Es un disco ideal para hacerse fan, aunque no, porque Antonio Luque no es un artista de fan club, se desmarca de las identificaciones necesarias a ese fin. Por momentos evoca juventudes con distancia irónica y de repente, se derrama una abundancia kitsch. El Mundo Según nos deja con el “Garp” en la boca. Un homenaje interruptus a la novela dramática de John Irving. En este sentido, Luque se monta en una tradición del pop español en cuanto a usar referencias culturales como parte natural del estado de ánimo de una canción (Amiel y Warhol en El Eterno Femenino de La Mode, o, ya en otro registro, las precisas citas farmacéuticas de Berlanga -“Yo que para ti sólo fui paracetamol”- Traición). En Del Montón, el hit del disco, Luque canta “Yo miraba el castillo y me creía Franz Kafka” y lejos de banalizar al torturado checo, lo resignifica hacia un lugar más esponjoso, mas aireado: bailable.

Luque publicó un libro con dos relatos largos (Socorrismo, Alpha Decay, 2009) y una novela (Exitus, El Aleph, 2012). “Unos editores leyeron unos escritos que colgué en alguna red social y algún blog y me animaron. Hace falta valor, desde luego”. Sobre su hábitos literarios, dirá: “Prefiero leer antes todos los clásicos. Es una de las grandes diferencias con la música, donde prefiero estar a la última, digamos. Leo Moby Dick ahora. Ya ves qué tarde. ¿Cómo ponerme con alguna novela de moda en la actualidad? No tendría perdón de dios”. No es por contradecirlo, pero es ese clasicismo lo que ordena sus canciones también, lo que las salva de quedar atrapadas en el espejismo de la época.

5.

En el 2013 apareció una noticia muy rara. Dan Bejar, el mejor New Pornographers, el que saca discos brillantes como Destroyer, había grabado un EP con cinco canciones de Sr. Chinarro. Parecía un chiste, un mash up onírico, sin embargo fue realidad. Five Spanish Songs salió por Merge ese año. Cuando se rasca un poco, se sabe que Dan es Daniel y que su madre es una maestra española. Aun así, el impacto en el micromundo de los que gustan de Chinarro y Destroyer fue potente. Bejar eligió canciones de todas las épocas y las reversionó en formatos que a veces funcionan y a veces no. Hay otra curiosidad con este encuentro. Los dos artistas se llevan dos años de diferencia y si uno ve una foto de Bejar en la época de la grabación, el parecido físico con Luque es sorprendente. Si fuera el comienzo de una película de Brian de Palma en los setentas, es para preocuparse.

Luque dice que escuchar sus canciones, cantadas por el canadiense fue “como ver a una ex novia besándose con otro, por la parte peor. Orgullo y alegría por la parte mejor. Extrañas pero buenas sensaciones, en general”.

6.

Veinte años después de aquellos inicios de pureza indie, hoy Sr Chinarro es un proyecto que alcanza velocidades vertiginosas. Ha sacado cuatro discos en cuatro años. Presidente (2011), ¡Menos Samba! (2012), Enhorabuena a los cuatro (2013) y Perspectiva Caballera (2014), que inaugura su sello propio, VEEMM. Cuenta que editará “lo que pueda. No es mi intención crear una gran infraestructura, es obvio, pero la que hay puede facilitar las cosas a artistas que me interesen por alguna razón”.

En este punto hay una pregunta que se impone: ¿Cómo enfrentar el riesgo de que la aventura inicial se transforme en una rutina de componer, grabar, editar, salir de gira, tener que contestar preguntas, etc? En definitiva, ¿qué es lo que motiva a esta altura de la vida/carrera? Y Luque responde: “me gusta hacer canciones. Cuando lo consigo me siento capaz de arreglar un mundo. ¡Y sin meterme en política! Los estudios de grabación me encantan, adoro la sensación que se tiene trabajando en ellos. Viajar es menos bueno para mí, aunque hay gente que se vuelve loca con tal de ir y venir con su maleta no importa a dónde. Responder preguntas es un buen ejercicio por si algún día tengo que ir a un juicio. ¡Espero que no ocurra!”.

7.

Algunas canciones de Sr Chinarro anclan en el cuerpo. Un niño de 3 años puede pedir que vuelva a sonar “Del montón” como parte del descubrimiento del desparpajo motriz. La distorsión de “El destino turístico” sirve como una solución temporaria, cuando los heraldos de la incomunicación amorosa se hacen presentes. “Ni lo sé, ni lo quiero pensar” puede ser un espacio de comodidad al salir de un hospital.

8.

Un concierto de Sr Chinarro en el país era un casillero vacío que finalmente se tildará este mes, con shows en Buenos Aires, Córdoba y Rosario. A la hora de la pregunta narcisista autorreferencial, apareció el fútbol. ¿Qué referencias tenés sobre Argentina, más allá de Carlos Timoteo Griguol dirigiendo al Betis a principio de siglo? Reirá: “Jaja, hace tiempo ya de eso. Voy a un restaurante argentino siempre que puedo. Me encanta la carne, el chimichurri, el mantecado ese… ¡Tengo miedo de volver con kilos de más!”. Que aprenda, Morrissey, se puede ser clásico y hedonista.///

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Una hora de canciones brillantes de Chinarro aquí:

http://t.co/nV1LDoXeu9

Fiesta del Chorizo Seco : el orden social a nivel celular.

Ruta 5. Antes de llegar a Nueve de Julio un cartel anuncia la “Fiesta del chorizo seco”. Un camino de tierra invita a recorrer una docena de kilómetros que lleva a Comodoro Py, un pueblo de 634 habitantes.

El camino que parte en dos el mar de soja bonaerense, soporta un tránsito inusual. Mucha gente que viene de Bragado, otros de Alberti o Nueve de julio. En los alambrados, pasacalles de las últimas elecciones primarias con los mismos nombres que en la ciudad. Antes de llegar, un grupo de chimangos meriendan algún animal muerto en medio del verde.

Estacionamos al lado de una estación de servicio de YPF original, linda, con ladrillos a la vista. Después de  tres cuadras de camionetas altas y algunos autos, aparece un boulevard y a dos cuadras la plaza del pueblo, con puestos de venta de muchas cosas. Sobre una esquina se erige el escenario profesionalmente improvisado con un Maestro de Ceremonias vestido de gaucho. Llegamos para cuando está armando su actuación un grupo folklórico “de los pagos de Lomas de Zamora”. “Faa, hasta bandoneón tienen”. Mientras una zamba standard es eyectada por los altavoces, las brasas concentran una cola larguísima de gente en busca de asado o choripan (que el asador nombra chorizo con pan, porque en el campo hay tiempo para no acortar las expresiones).

Mientras el estómago recibe la carne, el folklore dió paso a la cumbia de base grabada y voz de chica arriba. El formato Talento Argentino (que es el de un acto de colegio o la antes llamada privacidad de la habitación y el espejo).

Pero hasta acá no pasaba nada.

El Orden Social

Alguien que vive en una ciudad de millones de habitantes supone encontrar en un pueblo una dinámica singular. Sin embargo, lo que se encuentra es con el estado universal de relación de fuerzas sociales a un nivel puro, sin velo. La fiesta del chorizo seco excede esta crónica: ocupa dos días, tiene en su programa artistas mas renombrados y jornadas de destreza gauchesca.

El punto interesante es el “Desfile criollo e institucional, con presencia de maquinarias”. Un momento en que los actores se ordenan en jerarquías.

1º ) La identidad: El desfile empezó con el visto bueno del intendente y el estandarte de la fiesta, que presentaba una capa gruesa en la parte que nombra el número de fiesta. La repetición hasta que se deshilache.estandarte

2º) La iglesia: un puñado de niños en colores papales, mostrando posters A3 de Francisco. El MC tira un hit: “Medio serio salió el Papa en esa foto, eh? se ve que fué después de los goles de Argentinos Juniors”

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3º) Bomberos. A falta de desfile policial o militar los bomberos marchan en formación y se paran delante del escenario a saludar como si arriba estuviera Eisenhower.

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4º) El Mercado de hoy: desfilan tractores con aire acondicionado.

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5º) Exhibición de pedazos del pasado/ exhibición fálica vintage: pasan autos antiguos que son descriptos con todos su detalles incluído el nombrar a propósito el “doble píton” varias veces por el MC.

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6º) La educación: pasan niños en tropilla con docente de lentes oscuros.

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7º) Acmé del desfile – Las candidatas a Flor del Pago: como Reina del Chorizo Seco se ve que les sonaba a todo lo que suena, el trono a ser ocupado es el de Flor del Pago.La voz del MC llega entonadísimo a la descripción de la primera postulante que tiene 15 (quince) años. “Medidas: 92-88-93. Un libro: la saga de Crepúsculo. Un lugar: la plaza de acá, de Comodoro” (aplausos). Pasa una docena de chicas. Todas en el capot de autos o camionetas. A veces maneja el padre, otras la madre, otras otra gente. Cada una representa algun retazo social (“representa al Centro de Jubilados”, “representa a los Bomberos Voluntarios”).  Sólo 2 (dos) eran mayores de edad. Al lado un cincuentón con arito en la oreja y 350 de colesterol, pese a estar controlado de cerca por su sargento matriarcal, le dice a otro que está adelante “Vos sos jurado? jeje” al tiempo que la postulante pasa en posición de sirena, saludando como quien revisa si está caliente el agua de una bañadera puesta al revés sobre su cabeza.

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Siguen pasando. MC: “De ésta no tengo las medidas, pero yo le calculo 88…92…95! no sé, a ojo, eh? después pueden medirla ustedes, no sé”. Finalmente, viene la reina (flor del pago vigente), quien como privilegió monarcal, en vez de viajar en el capot, viaja en la caja de la camioneta, con su capa roja.

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8º) Caballos/dominación del ser inferior: empiezan a pasar agrupaciones gauchescas .El MC tira proclamas (“así sí que se mantiene viva la tradición!”), nombra mucha gente, da consejos (hay que usar siempre el cinturon de seguridad”) y describe el paso de un hombre con vincha y lanza, montado a caballo ” y aquí viene representando a los que estaban antes que nosotros.. los aborígenes! porque indios son los de la india”.

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La cosa se va deshaciendo en un fade out de caballos. El MC dice que lamentablemente se tiene que ir  a otro festejo en La Plata. A la noche se elegía a la flor del pago y actuaba alguien que es asiduo de Cosquín.

Nos vamos yendo. En la ruta el sol cae. Un chimango parado en un poste nos mira pasar con sus pensamientos perdidos en un ratón de campo delicioso que se comió el día anterior, ajeno a los vericuetos en los que se organizó la vida de los homínidos.

Medio kilo de vacío: Morrissey en Tecnópolis

 

  1. Morrissey se intoxicó en Perú y fué demasiado para una persona ya grande que viene de algunos achaques físicos. El cuerpo le puso un límite a su trabajo de ir, cantar, soportar a los fans y volverse a casa con algunos pesos más en su caja jubilatoria. Una escherichia coli le interrogó sobre si valía la pena ir otra vez para el sur. Dijo que no pero las obligaciones le hicieron torcer esa decisión. Y ahí, sintiendo otra vez el peso sobre sus años, prefirió volver a decir que no.
  2. El show ya había comenzado con el primer rumor de visita. Los primeros grititos sobreactuados de sus fans que “no podían creer” que volviera (gente de creencias fáciles) y los comentarios cínicos sobre el lugar de esta cuarta vez (Tecnópolis, subcategorizada como “rockópolis”). De golpe Morrissey apareció usado como nuevo template de la batalla k – antik.
  3. Los vaivenes del viejo Morrissey aumentaba la presencia en las redes. Una presencia que se reduce a ser nombrado. Si sarte viviera escribiría “Trending Topic y la Nada”. Porque el ser se hizo Nada. Histérico, garca, no se puede confiar en los vegetarianos fueron algunos de las nuevas formas del pobre Morrissey.
  4. Finalmente no vino y llegó el día del no show. Su público lo festejó con chistes sobre estar yendo a ver show, haciendo la previa o directamente decir que se estaba ahí a la hora del evento.
  5. La Nación y Clarín publicaron que el recital se hacía. Clarin con el detalle de escribir el apellido con una “s” menos, lo que hizo que todo el mundo hiciera chistes con eso.
  6. En pleno no show, tuiter y fb estallaban de referencias. Igual o más que cuando tocó en GEBA la última vez. Faltaba sólo el registro fotográfico, aunque la foto de la nota que anunciaba el show del Morrissey con una sola ese fue posteada varias veces.
  7. En el registro mnésico, Morrissey tocó. El no show tuvo lo importante de estos días, tener un tema del que tuitear o postear en fb. La existencia es la respuesta a una consigna. Al no venir, Morrissey dió algo que en vivo ya no puede: ofrecer algo distinto para que se hable en las redes.
  8. El consumo de lo no importante, de la cáscara y el carozo, hizo que su no show en Tecnópolis fuera genial: se pudo tuitear sobre eso sin tener que soportar el precio de la entrada, cruzar la General Paz, la lista de temas previsibles y la vuelta a casa con hambre.

 

(no se distraigan con la nostalgia: está puesta sólo para comparar con un patrón)

El otro día  me acordaba de un recital de Suarez en el cine Cosmos. Quizás fue el último recital genial que les ví. Era la época en que tocaban Río Paraná como adelanto de lo que iba a ser su declive. Mientras pasaban las canciones, se proyectaban cortos animados rusos.

No debe haber ninguna foto de eso. Las cosas sucedían dejando una huella más fluída. Ibas a ver una banda que aprovechaba el lugar y te tiraba los cortos (en un contexto en donde la musica e imagen aún tenía un sentido sinérgico y no antagónico). Después te ibas a comer una pizza y ya.

Ahora el mundo cambió, pero no hacia adelante. Acabo de ver un evento en fb todo escrito en mayúsculas, donde Viva Elástico que quizás podría compararse al Suarez de aquella época (no por estética, sino por ser independientes,  medianamente conocidos entre los periodistas y desconocidas para el público masivo) va a pasar online el recital del Parque Roca

Copio y pego:

A LA VEZ ENMARCA EL PRIMER ESCENARIO MAINSTREAM, QUE PISARON LOS ORIUNDOS DE LONGCHAMPS, QUE ACTUALMENTE SON CONSIDERADOS COMO UNA DE LAS BANDAS ARGENTINAS EMERGENTES CON MÁS PROYECCCIÓN DENTRO DEL ROCK NACIONAL.

– Escenario Mainstream

Más allá que es un poco confuso, lo que sí se percibe claro es la euforia por haber tocado el “primer escenario mainstream”  ¿Qué valor tiene eso? Mucho, si la proyección de la que se habla en la última línea apuntara como punto de fuga la carrera de Tan Biónica (por poner un ejemplo de mainstreamlandia). Qué es el escenario mainstream de Parque Roca?. Qué experiencia permite? Qué lo determina? Fue un recital organizado por el Gobierno de la Ciudad. Tocaron antes de Gillespie y Willy Crook y Dread Mar I (según acabo de googlear). Eso es llegar a algún lado, parece.

No es que me ensañe con la banda (de la que hay un puñado de canciones que me gustan, aunque es otra cuestión). No es que quiero decir lo que tienen que hacer ni mucho menos. Simplemente ver ese evento chocó de frente con ese recuerdo de lo que era el indie antes.

Cuando los Faunos tocaron para estos mismos recitales del Gobierno hace un año, el Gato dijo sobre el escenario que el Estado no es el Gobierno y que ellos estaban ahí para ocupar el espacio público.

No sé si los chicos de Viva Elástico  dijeron algo, capaz sí. Lo que sí sé es que el evento “mainstream” será transmitido por youtube esta noche y de los más de 10 mil invitados, 154 dijeron que van a participar.

– Son considerados

No había tampoco tantas consideraciones antes. Las cosas te gustaban o no. Para cuando un periodista escribía sobre las bandas, uno ya se sabia todas las canciones. Y no porque uno era un super guacho que salía todo el tiempo o era un cazatalentos. Es que pasaba lo mismo que ahora: los momentos más interesantes suceden por fuera de las redacciones rockeras.

Ver todo ese esfuerzo para salir en la prensa y “ser considerados” es como ver a las tortuguitas yendo al mar. Cuántas llegan? No sería mejor hacerlo de una manera más arty y no tan fenicia? Porque lo mas probable es que los viejos periodistas ya estén un poco cansados de toda la cuestión. La mitad se queda flotando cómodamente entre los dinosaurios de otras generaciones y el resto se atomiza entre las novedades que pasan sin pena ni gloria (¿quién escucha CocoRosie hoy? ¿y Notwist?), el fervor de madrugada (el Perrodiablo!!!!!!!!!!) , y la mezcla de ironía, nostalgia culposa y placer neurótico.

El punto es que no hay una “carrera” que garantice el éxito. Si no lo pudieron hacer ni los grandes sellos, lo van a hacer los pequeños? El valor de un sello chico y sus artistas sólo es poderoso en la belleza de su arte. Ésa es la puerta con mas chances. Marketinear como si fueras Vicentico en horrible, pero encima, ineficaz.

 

 

 

La promoción, la promoción…

1. El otro día quise bajar un compilado que incluía un tema nuevo de Placer. Cuando  fuí a “Hacé click y descargate gratis el compilado”, me surgió un paso desde las sombras: me obligaban a poner en mi muro de Facebook una publicidad del sitio, cuyo eslogan es “escuchá hoy la música que va a sonar en los próximos 5 años”.

2. ¿Qué sentido tiene semejantes estupidez? Entiendo lo de  bajarte un disco de bandcamp por un tuit, porque de última twitter es mucho más dinámico y si uno puede tuitear la foto del cartel del viagra de Beto Casella, bien puede ocupar ese espacio para promocionar un disco de un artista. Sin embargo, facebook suele tener otros tiempos (la catarata de tuits linkeados a fb suelen provocar el bloqueo de actualizaciones).

3. Lo peor de la situación es que no deja que uno recomiende genuinamente el compilado. Me obligan a que aparezca algo que yo no quiero decir  como condición para bajarse, por lo que pienso que para el dueño del sello, el contenido es lo de menos. Lo importante es la promoción. Que se viralice!

4. Finalmente acepté que aparezca con un agregado mío del pésimo humor con que me hacían enfrentar la música que contenía el disco (no hay nada que moleste más que se metan en tu espacio personal de expresión). Estuvo en mi muro el tiempo suficiente para eliminarlo.

5. El tema es que si escucho el disco (todavía no lo hice) y me gusta, ya me sacaron todas las ganas de promocionarlo porque hacerlo sería poner mi expresión genuina en la línea de la expresión-spam.

6. Para escribir esto me metí en el site y al clickear “Quienes Somos”, me encuentro que ” es un  semillero de artistas, y será un vehículo para nuevas bandas, una ventana para el gran público, un canal de vínculos entre ambas partes para que estas semillas crezcan y fecunden de la mejor”. El gran público. LA meta de este Monsanto indie. No importa qué se dice, cómo, si es interesante , si no. Lo importante es que ese “gran público” (y la plata y fama que vienen siempre consigo) toque algunas de estas “semillas”.

7. Unos párrafos más abajo, resulta que quien está detrás (aunque sospecho que no detrás de todo) es “el talentoso y multifacético músico y productor Leo García”.

8. El mejor promotor de bandas de la historia del rock fue John Peel. ¿Cómo promocionaba bandas JP? Las llevaba a su espacio y las hacía tocar. A quién llevaba? A los que le gustaba. Así, The Fall estuvo mil millones de veces. Mark E Smith obligaba a JP a la promoción? No, Peel lo llevaba por placer, por entusiasmo, no como una calculada movida para instalar a The Fall como las próximas estrellas para “el gran público”.

9. Está bien, los tiempos cambiaron y John Peel está muerto. Pero las bandas siguen necesitando que se las escuche. Cada vez más bandas, necesitando que se las escuche. O que se hable de ellas. O que “te suenen”.

10. Y las bandas suenan cada vez más parecidas entre ellas, que suenan parecidas a las que les precedieron. Muy poco espacio para la ruptura estética, para hacer algo realmente interesante. Cada vez más difícil encontrar un 5 de buen pie. Los 10 ya no existen más. Puros pelotazos al area para que el 9 grandote y torpe meta un gol cada tres partidos.

11. El Mató es la banda indie que más cerca está del “gran público”. La forma de lograr el creciemiento fue gracias a que generaron en algunos posibles replicadores un afecto hacia sus discos que hizo que uno les perdone ciertas weezereadas en post de sus guidedbyvoiceadas. Hay un pacto amoroso de base, no un pacto de “promoción”.

12. El “la música que va a sonar en los próximo 5 años” suena a powerpoint de marketing. “Estas son las proyecciones: esta chica, Violeta Castillo, viene muy bien. Buena imagen, buen escenario, buenas conexiones”. ¿Y las canciones de Violeta? ” Es lo menos importante, pero con un buen estudio y un buen productor puede llegar a ser la próxima Julieta Venegas”.

13. Volviendo al site: hay una promoción que no te podés perder: “¿Cuál será la banda que toque antes de Pearl Jam? Votá la que más te guste y ganate 2 campos VIP para esa fecha”. Qué excitante es el mundo del “gran público”!

14. Ultima cosa: ¿y las bandas qué piensan? Quieren que las escuche mucha gente? a qué precio? es lo más importante? Es curioso que a 35 años de los Pistols y los Buzzcocks, rompiendo con una contundencia práctica perfecta las formas de promoción y distribución,  se esté más cerca de pensar la promoción como en el origen del negocio.

15. Este posteo podría haber sido sobre quienes están en el compilado, qué tal suenan las bandas que no conozco, cómo está el nuevo de Placer e incluso estaría el link. Pero prefiero que se lo encuentren por vías más vitales.