5 grandes canciones de Dani Umpi desde la sensibilidad de un padre heterosexual, agnóstico y psiquiatra post-Foucaultiano (?)


5 Dark Room

La gracia del pop es ser una cinta de Moebius que arrastra la fantasía en la realidad, pasea un rato y vuelve. Cuando uno baila frente al espejo aquella canción de Happy Mondays, Shakira o los Buzzcocks, sabe que no es eso, que no hay una identificación especular, pero sabe también que tampoco es que no es nada: algo de la imagen salpica la realidad de mierda neurótica que nos toca vivir alivianándola- por decirlo en términos de Heidegger-.

Mi primer encuentro con la obra de Umpi fue su libro “Solo te quiero como amigo” (emoji de corazón con estrellas) y su primer disco, Perfecto, que salió en mitad de la primera década del siglo.

Ahí está incluida  esta canción, que toca el imaginario del dark room (disco gay, Roberto Jacoby, según el grado de sobreeducación que se sostenga).

La frase: “tengo una rica vida interior que quizás te interese degustar”

El detalle: “(..) que uses mi pecho como almohada”. Una imagen que también usa el Puma Rodriguez en La Llamada del Amor.

El brillo: la intervención psicoanalítica de Sergio Pángaro al final

4 Zamba para olvidar

Otro de los grandes momentos de mi relación con Umpi (dos recitales, muchas horas escuchando sus discos, tres o cuatro interacciones en twitter), fue verlo en un Bafici de hace mil años. Iinterpretó La Maldita Primavera de Yuri cortando  lechuga en el escenario. Su labor como curador de canciones suele ser muy buena. En Dramática (2009) grabó muchos covers, mayormente acusticos. Entre grandes elecciones (Si Pudiera de Fun People, Entre mil dudas de Fangoria), y otras no tan interesantes (Lovefool el one hit wonder de Cardigans), aparece Zamba para olvidar y, como lo que pasa cuando Johnny Cash  a punto de morir canta One, uno escucha por primera vez la dimensión de la letra, Dani logra que esta zamba regastada en el reportorio de caulquier gil con bombacha que pisa Cosquin, vuelva a brillar en su acto dramático.

La frase: “No sé para qué volviste si yo empezaba a olvidar. No sé si ya lo sabrás: lloré cuando vos te fuiste”. Olvidar, recordar. No poder olvidar. No poder recordar. Enterarse. Desintersesarse. Un gaucho de rastra con glitter, angustiado.

El brillo: evidenciar que el mal de amor dramático atraviesa generaciones, géneros y contratos discográficos.

3 Porvenir

Otra gracia (talento, lucidez) que tiene Umpi es cantarle a ese momento que queda entre la ruptura amorosa y la posibilidad de comenzar una nueva relación (que todos sabemos terminará en otro drama). Es un gran corcel del imaginario de la ilusión/desilusión.

Porvenir es una de sus mejores canciones sobre esto. Los fracasos aprendían su lección: el optimismo de la experiencia.

La frase: “y aquello que aceptabas de callada, te agarraba preparaba y gritabas ¡no!, ¡no!, ¡no!”

El detalle: da consejos de belleza y nombra Givenchy

El brillo: el tiempo arriba. .

2. Nueva Generación

El disco 2000 del Río de la Plata. Una canción sobre la segunda primavera. Una oda a la juventud, a la energía festiva del momento biográfico tomado por la omnipotencia, la negación de la muerte. Poptimismo total.

La Frase: “(…) y en mi interior, una voz en off me dijo ‘el futuro ya llegó´”

El detalle: esta canción tiene el exceso opaco en la obra de Dani: las frases exaltadas, que en con aura, todo bien, pero en la reproducción técnica terminan molestando al espíritu de los gruñones. “We have a toto party tonight” ← a eso me refiero.

El brillo: Un ejemplo de la importancia narrativa de las letras de Umpi. El protagonista mete un arco dramático perfecto en tres minutos y medio.

1 Cleopatra entrando en Roma

Umpi grabó Cleopatra en Roma en tres versiones. Una en plan de electrocanción en “Hijo único”, después una versión en piano, en “Piano 2” y finalmente su mejor versión en “Lechiguana”. Super bailable en plan ir por la calle dando los pasos al ritmo de la canción y, depende el nivel de desinhibición psicológica u orgánica, cantando a los gritos, para afuera o para dentro.

Nunca vi Glee, pero cuando Umpi dice que su amante bailó para él un canción de Glee, se entiende todo. Una empatía ancestral. No. Una empatía liviana, esponjosa. Unívoca.

La Frase: “Cleopatra entrando en Roma descubrió lo mismo que yo”. Dani se posiciona previo a Cleopatra. Ha experimentado antes que ella. Pre Cleopatra.

El brillo: la duda de lo banal (“no sé diferenciar entre fernet o gin”) frente a la certeza delirante de lo profundo (“Entraste y en tu espalda fue que vi mi futuro en ti / Yo no estaba invitado, fue que entonces decidí / Mi destino de VIP, tu cinturón marfil,/ Tenerte a mi lado, besarte así como así).

El brillazo: el final (emoji de extasis): Dani gritando al frente de unas cuerdas perfectas de synth pop:  “la rueda de la vida se detuvo y yo seguí”. Se detiene la música de repente y caemos en una experiencia de muerte total. (emojis de corazones y calaveras)

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s