10 muestras de la degradación como civilización que nos deja el mundial de Rusia (hasta ahora)

10 ) Los japoneses como ejemplo y los debates siberianos que se desprendieron de ellos

La imagen de un grupo de hinchas japoneses levantando papelitos después de un partido abrió el vórtice del “ejemplo”. Al rato, un grupo de ridículos uruguayos también se sacaron fotos limpiando estadios pero redoblando la apuesta: usaban guardapolvos y moñas siguiendo al Dios del Ejemplo, el Maestro Tabarez, que a su vez aprovechó los minutos de fama de un par de goles  para bajar línea con una carta para las delicias del doble standard facebookiano.

 

9) Mascherano en plan virgen que llora sangre

El por fin ex jugador de la selección, se las ingenió para que una gota de sangre le caiga por su rostro mientras llegaba tarde a todas las pelotas ¿Por qué no se lo limpiaba? ¿Por qué el árbitro no lo sacó de la cancha? Porque hay que alimentar al guerrero, al master de tirarse al piso en slow motion, al presidente de quedarse pidiendo offside mientras nos metían goles.

8) Los garcas formateados por los noventas de Tinelli y Pergolini (alimentados actualmente por la Metro)

Hubo récords de vergüenza ajena al ver las imágenes de estos imbéciles (en las categorías de Pinel). No por la imagen que damos en el exterior (para eso, es incomparable a la ineficacia de gestión y violación de derechos humanos), sino como especie. Si un satélite de Andrómeda vio estas imágenes, nos deberían mandar un rayo y terminar con esta resaca antropológica.

7) El abrazo de Messi con Arévalo

El ídolo sin títulos estuvo mucho tiempo sin hablar con la prensa, ofendido por quién sabe qué sarasa (no está mal, porque la prensa deportiva argentina es como para no hablarles nunca más). Pero entonces metió un gol (impresionante) y eligió abrazarse con Arévalo. Le faltó levantarse la camiseta y besar una foto de Angelici. En un contexto de fracaso, los pequeños gestos determinan un valor. Maradona jugando con el tobillo roto, puteando a los tanos que puteaban el himno versus Messi abrazándose con Arévalo.  El plantel del 90 fue recibido como héroes. Messi llegó solo al aeropuerto de Barcelona. Capaz algo de estas miserias simbólicas tenga que ver.

6) Lo Celso no jugó ni un minuto

Quizás fue un gesto altruista de la dupla Sampaoli-Mascherano el de no quemar al gran jugador del PSG (hoguera donde ardió Meza, cuya titularidad se podría explicar como la “táctica de la metonimia” Messi-Meza). Dejo acá una bonita imagen de Lo Celso para los que no lo conocen.

5) La degradación de la violencia

Otras de las imágenes fuertes fue la de un grupo de barras argentinos pegándoles a Croatas. Obvio que los argentinos eran más, la fueron de Milosevic. Qué lejos quedaron los tiempos donde los barras peleaban en inferioridad numérica contra el imperio, cuando “Pistola” Gamez le cantaba a los Hooligans “Lo dificil es administrar la justicia y la violencia” mientras los surtía.

4) Lothar Mattäus

El cipayismo de La Nación de pagar por una columna de Lothar Mattäus, que parado sobre la eliminación de su selección, mufó el partido contra Francia y encima juzgó el “mal comportamiento” de Maradona en la tribuna (el único argentino en la cancha que jugó bien su partido). Se resignifica el plantón de Racing cuando estuvieron a punto de contratarlo como DT. Un infrahombre.

3) La copa de jamón y queso

Antes del mundial, las publicidades mostrando a los jugadores, que nunca habian ganado  nada de verdad, obteniendo como premios productos tristes.Tragedia. Peor fu ver la pauta ya contratada después de la eliminación. Farsa. De todas formas, la combinación de codicia y mal gusto nos deja la mejor imagen de Mascherano con la camiseta de la selección.

2) El potrero mal actuado

El brainstorming de las agencias para los mundiales suele ser apenas un chubasco amargo. La apelación al potrero de la mano de un “humilde castingeado por Cris Morena” que decidió Tarjeta Naranja es un cúmulo de malas elecciones que sólo superó Sampaoli. Tesis: “El potrero como mito en la era de la play”.

1) Sampaoli puteando a los croatas

Pero sin dudas la peor muestra de degradación de nuestra civilización, está encarnada en la figura de Sampaoli. De todas las cosas que viene acumulando (el insulto al agente de tránsito en Casilda de hace unos años, sus frases motivacionales que sólo motivaron a Arturo Vidal a pisar el acelerador de su Ferrari), la peor fue insultar a los jugadores croatas en el partido que nos estaban ganando. Modric, que vio a su abuelo ejecutado en la guerra de los Balcanes, se tuvo que bancar a este payaso vestido de fiesta de egresados, cacareando.

 

 

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Rockeros Kevinstonianos (Una incursión al mundo de las FM)

1. Hace unas semanas iba en un taxi de noche y en la radio había un programa que  ocupó  unos 10 minutos (casi todo el viaje) en un diálogo entre un locutor canchereando estilo Kevingston, otro forzando un sentido sexual a todo, y una chica que histeriqueaba muy torpemente (“no tuve tiempo de pasar por casa. Sí, me cambié la ropa interior, si es lo que se están preguntando” ) .

Para cuando me bajaba, de fondo sonaban Las Pelotas y los 3 hablaban de twitter (“yo tuitié eso hace dos meses”, “si decimos al aire tu tuit de anoche!”, “jajaja”).

2. Por esas cosas de la vida (en este caso la salida del libro Pequeños Gigantes de BSM), fuimos a la nueva radio de Pergolini que está en el primer piso de lo que era El Teatro (y mil nombres más) en A. Thomas y Lacroze.

Nos hacen pasar. En la escalera hay un empleado limpiando vidrios y sacándole lustre a la baranda. Aparece una chica que nos atiende con cara de que somos testigos de Jehová que venimos a dejar la Atalaya. En un supermonitor, tienen puesto Fox, con  una película doblada.

Viene  el productor y nos trata muy amablemente: nos da charla, comenta el partido de River que está en la tele, y pregunta cosas sobre el libro que anota en una hoja clipeada sobre una tabla.

El programa no tiene nombre.  Lo conduce un locutor que viste remera negra con un estampado en versión rockera de catálogo de supermercado. Lo secundan otros dos que acotan cosas (cómo va el partido de river, etc).

El conductor habla de su resfrío y parece un ferviente devoto de la transgresión pueril. Una “conversación con una oyente” (es exageradísimo hablar de conversación) lo tiene 10 minutos rebotando alrededor de “vení a limpiar el baño de hombres, que está sucio lleno de cloro” y cosas por el estilo.

Pasan un tema de No Te Va Gustar (el nombre de banda  más certero del mundo), luego sortean entradas para un show de Carajo en San Miguel. El productor habla por teléfono con quien parece el manager de la banda, ofrece que salga alguno de los músicos al aire pero sin suerte. Todo el tono es de amabilidad.

Pasan el peor tema de Oasis y luego viene el espacio para hablar del libro. El conductor lee el papel que le alcanza el productor y pregunta sin ninguna intención de escuchar la respuesta. Uno de los laderos, habla de la Copa No Fifa, intentando chapear. Le contestan que acaba de terminar la última, con vitoria de Kurdistán. Retruca : “incomprobable lo que dicen” (?).

Rápidamente cierran el espacio (duró menos que la conversación con la chica que querían que les limpie el baño) dejando escapar la chance de hablar de las mil cosas divertidas y geniales que surgieron en estos 2 años de BSM (como cuando Jorge se infiltró en el congreso de la UEFA en Estambul y le dijo a Platini que sacara el off side, o cuando Fran viajó a la India al mundial de Kabaddi).

El amable productor no escuchó la nota , estaba arreglando otra con un hincha de Patronato para cuando terminara el partido.

Estábamos por irnos cuando Lunati le da un penal a River. Nos quedamos a ver el penal. Faltan 5 minutos para que termine el partido. Alguien dice “nos podemos quedar acá a ver el final?”. La chica que nos había recibido al principio dice “disculpen, pero como hoy tocan los Babasónicos acá abajo, el ambiente está…. otro día no hay problema pero hoy…” (sigue pensando que somos testigos de Jehová).

Así que amablemente nos despiden ni bien el Chori erra,no sin antes hacer un intento de que les dejemos otro libro gratis. Salimos al frío y decidimos enterarnos el resultado del partido en la casa hacia donde vamos a merendar.

3. De la visita promocional a Vorterix, conseguimos 2 seguidores nuevos en twitter (el productor y el que mencionó el torneo No FIFA). Nadie compró el libro ni entró a la página. Alguien nos dijo “ustedes le hicieron promoción a la radio”.

4. Hay un rock kevingstoniano. Una estética que incluye un discurso chatísimo y aburrido, basado en interacciones de adolescentes tontos (como si el mundo fuera dominado por los más boludos de la clase, eternizados en ése momento de apogeo: la  secundaria).  Y va de la mano de música igual de aburrida, grabada sin sangre, sin intención de provocar nada más que un consumo obediente. Pero también, el estilo de vida rockero kevinsgtoniano tiene un componente de garquez muy importante. Tratarte con amabilidad, pero reducirte a que te están haciendo el favor de “promocionar tu libro”, haciendo preguntas de programa infomercial de cable. No hay forma de romper esto. En cuanto se mencionan países asiáticos, del otro lado vuelve un “no sé si hablas de países o elementos de la tabla periódica”. El  rockero kevingstoniano tiene terror a lo desconocido. Todo lo tiene que reformular en su imaginario. No tienen sentido del humor, sólo pueden acceder a la risa a través de la comicidad escatológica. Y desde su espacio de micropoder, no te deja ver el final del partido en donde River capaz no asciende. Supone que ya es un abuso de tu parte: encima que te permiten promocionar el libro, te queres quedar 5 minutos más?.

5. Bueno, Zizek hace poco hablaba de todo esto.