Medio kilo de vacío: Morrissey en Tecnópolis

 

  1. Morrissey se intoxicó en Perú y fué demasiado para una persona ya grande que viene de algunos achaques físicos. El cuerpo le puso un límite a su trabajo de ir, cantar, soportar a los fans y volverse a casa con algunos pesos más en su caja jubilatoria. Una escherichia coli le interrogó sobre si valía la pena ir otra vez para el sur. Dijo que no pero las obligaciones le hicieron torcer esa decisión. Y ahí, sintiendo otra vez el peso sobre sus años, prefirió volver a decir que no.
  2. El show ya había comenzado con el primer rumor de visita. Los primeros grititos sobreactuados de sus fans que “no podían creer” que volviera (gente de creencias fáciles) y los comentarios cínicos sobre el lugar de esta cuarta vez (Tecnópolis, subcategorizada como “rockópolis”). De golpe Morrissey apareció usado como nuevo template de la batalla k – antik.
  3. Los vaivenes del viejo Morrissey aumentaba la presencia en las redes. Una presencia que se reduce a ser nombrado. Si sarte viviera escribiría “Trending Topic y la Nada”. Porque el ser se hizo Nada. Histérico, garca, no se puede confiar en los vegetarianos fueron algunos de las nuevas formas del pobre Morrissey.
  4. Finalmente no vino y llegó el día del no show. Su público lo festejó con chistes sobre estar yendo a ver show, haciendo la previa o directamente decir que se estaba ahí a la hora del evento.
  5. La Nación y Clarín publicaron que el recital se hacía. Clarin con el detalle de escribir el apellido con una “s” menos, lo que hizo que todo el mundo hiciera chistes con eso.
  6. En pleno no show, tuiter y fb estallaban de referencias. Igual o más que cuando tocó en GEBA la última vez. Faltaba sólo el registro fotográfico, aunque la foto de la nota que anunciaba el show del Morrissey con una sola ese fue posteada varias veces.
  7. En el registro mnésico, Morrissey tocó. El no show tuvo lo importante de estos días, tener un tema del que tuitear o postear en fb. La existencia es la respuesta a una consigna. Al no venir, Morrissey dió algo que en vivo ya no puede: ofrecer algo distinto para que se hable en las redes.
  8. El consumo de lo no importante, de la cáscara y el carozo, hizo que su no show en Tecnópolis fuera genial: se pudo tuitear sobre eso sin tener que soportar el precio de la entrada, cruzar la General Paz, la lista de temas previsibles y la vuelta a casa con hambre.

 

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(no se distraigan con la nostalgia: está puesta sólo para comparar con un patrón)

El otro día  me acordaba de un recital de Suarez en el cine Cosmos. Quizás fue el último recital genial que les ví. Era la época en que tocaban Río Paraná como adelanto de lo que iba a ser su declive. Mientras pasaban las canciones, se proyectaban cortos animados rusos.

No debe haber ninguna foto de eso. Las cosas sucedían dejando una huella más fluída. Ibas a ver una banda que aprovechaba el lugar y te tiraba los cortos (en un contexto en donde la musica e imagen aún tenía un sentido sinérgico y no antagónico). Después te ibas a comer una pizza y ya.

Ahora el mundo cambió, pero no hacia adelante. Acabo de ver un evento en fb todo escrito en mayúsculas, donde Viva Elástico que quizás podría compararse al Suarez de aquella época (no por estética, sino por ser independientes,  medianamente conocidos entre los periodistas y desconocidas para el público masivo) va a pasar online el recital del Parque Roca

Copio y pego:

A LA VEZ ENMARCA EL PRIMER ESCENARIO MAINSTREAM, QUE PISARON LOS ORIUNDOS DE LONGCHAMPS, QUE ACTUALMENTE SON CONSIDERADOS COMO UNA DE LAS BANDAS ARGENTINAS EMERGENTES CON MÁS PROYECCCIÓN DENTRO DEL ROCK NACIONAL.

– Escenario Mainstream

Más allá que es un poco confuso, lo que sí se percibe claro es la euforia por haber tocado el “primer escenario mainstream”  ¿Qué valor tiene eso? Mucho, si la proyección de la que se habla en la última línea apuntara como punto de fuga la carrera de Tan Biónica (por poner un ejemplo de mainstreamlandia). Qué es el escenario mainstream de Parque Roca?. Qué experiencia permite? Qué lo determina? Fue un recital organizado por el Gobierno de la Ciudad. Tocaron antes de Gillespie y Willy Crook y Dread Mar I (según acabo de googlear). Eso es llegar a algún lado, parece.

No es que me ensañe con la banda (de la que hay un puñado de canciones que me gustan, aunque es otra cuestión). No es que quiero decir lo que tienen que hacer ni mucho menos. Simplemente ver ese evento chocó de frente con ese recuerdo de lo que era el indie antes.

Cuando los Faunos tocaron para estos mismos recitales del Gobierno hace un año, el Gato dijo sobre el escenario que el Estado no es el Gobierno y que ellos estaban ahí para ocupar el espacio público.

No sé si los chicos de Viva Elástico  dijeron algo, capaz sí. Lo que sí sé es que el evento “mainstream” será transmitido por youtube esta noche y de los más de 10 mil invitados, 154 dijeron que van a participar.

– Son considerados

No había tampoco tantas consideraciones antes. Las cosas te gustaban o no. Para cuando un periodista escribía sobre las bandas, uno ya se sabia todas las canciones. Y no porque uno era un super guacho que salía todo el tiempo o era un cazatalentos. Es que pasaba lo mismo que ahora: los momentos más interesantes suceden por fuera de las redacciones rockeras.

Ver todo ese esfuerzo para salir en la prensa y “ser considerados” es como ver a las tortuguitas yendo al mar. Cuántas llegan? No sería mejor hacerlo de una manera más arty y no tan fenicia? Porque lo mas probable es que los viejos periodistas ya estén un poco cansados de toda la cuestión. La mitad se queda flotando cómodamente entre los dinosaurios de otras generaciones y el resto se atomiza entre las novedades que pasan sin pena ni gloria (¿quién escucha CocoRosie hoy? ¿y Notwist?), el fervor de madrugada (el Perrodiablo!!!!!!!!!!) , y la mezcla de ironía, nostalgia culposa y placer neurótico.

El punto es que no hay una “carrera” que garantice el éxito. Si no lo pudieron hacer ni los grandes sellos, lo van a hacer los pequeños? El valor de un sello chico y sus artistas sólo es poderoso en la belleza de su arte. Ésa es la puerta con mas chances. Marketinear como si fueras Vicentico en horrible, pero encima, ineficaz.

 

 

 

La promoción, la promoción…

1. El otro día quise bajar un compilado que incluía un tema nuevo de Placer. Cuando  fuí a “Hacé click y descargate gratis el compilado”, me surgió un paso desde las sombras: me obligaban a poner en mi muro de Facebook una publicidad del sitio, cuyo eslogan es “escuchá hoy la música que va a sonar en los próximos 5 años”.

2. ¿Qué sentido tiene semejantes estupidez? Entiendo lo de  bajarte un disco de bandcamp por un tuit, porque de última twitter es mucho más dinámico y si uno puede tuitear la foto del cartel del viagra de Beto Casella, bien puede ocupar ese espacio para promocionar un disco de un artista. Sin embargo, facebook suele tener otros tiempos (la catarata de tuits linkeados a fb suelen provocar el bloqueo de actualizaciones).

3. Lo peor de la situación es que no deja que uno recomiende genuinamente el compilado. Me obligan a que aparezca algo que yo no quiero decir  como condición para bajarse, por lo que pienso que para el dueño del sello, el contenido es lo de menos. Lo importante es la promoción. Que se viralice!

4. Finalmente acepté que aparezca con un agregado mío del pésimo humor con que me hacían enfrentar la música que contenía el disco (no hay nada que moleste más que se metan en tu espacio personal de expresión). Estuvo en mi muro el tiempo suficiente para eliminarlo.

5. El tema es que si escucho el disco (todavía no lo hice) y me gusta, ya me sacaron todas las ganas de promocionarlo porque hacerlo sería poner mi expresión genuina en la línea de la expresión-spam.

6. Para escribir esto me metí en el site y al clickear “Quienes Somos”, me encuentro que ” es un  semillero de artistas, y será un vehículo para nuevas bandas, una ventana para el gran público, un canal de vínculos entre ambas partes para que estas semillas crezcan y fecunden de la mejor”. El gran público. LA meta de este Monsanto indie. No importa qué se dice, cómo, si es interesante , si no. Lo importante es que ese “gran público” (y la plata y fama que vienen siempre consigo) toque algunas de estas “semillas”.

7. Unos párrafos más abajo, resulta que quien está detrás (aunque sospecho que no detrás de todo) es “el talentoso y multifacético músico y productor Leo García”.

8. El mejor promotor de bandas de la historia del rock fue John Peel. ¿Cómo promocionaba bandas JP? Las llevaba a su espacio y las hacía tocar. A quién llevaba? A los que le gustaba. Así, The Fall estuvo mil millones de veces. Mark E Smith obligaba a JP a la promoción? No, Peel lo llevaba por placer, por entusiasmo, no como una calculada movida para instalar a The Fall como las próximas estrellas para “el gran público”.

9. Está bien, los tiempos cambiaron y John Peel está muerto. Pero las bandas siguen necesitando que se las escuche. Cada vez más bandas, necesitando que se las escuche. O que se hable de ellas. O que “te suenen”.

10. Y las bandas suenan cada vez más parecidas entre ellas, que suenan parecidas a las que les precedieron. Muy poco espacio para la ruptura estética, para hacer algo realmente interesante. Cada vez más difícil encontrar un 5 de buen pie. Los 10 ya no existen más. Puros pelotazos al area para que el 9 grandote y torpe meta un gol cada tres partidos.

11. El Mató es la banda indie que más cerca está del “gran público”. La forma de lograr el creciemiento fue gracias a que generaron en algunos posibles replicadores un afecto hacia sus discos que hizo que uno les perdone ciertas weezereadas en post de sus guidedbyvoiceadas. Hay un pacto amoroso de base, no un pacto de “promoción”.

12. El “la música que va a sonar en los próximo 5 años” suena a powerpoint de marketing. “Estas son las proyecciones: esta chica, Violeta Castillo, viene muy bien. Buena imagen, buen escenario, buenas conexiones”. ¿Y las canciones de Violeta? ” Es lo menos importante, pero con un buen estudio y un buen productor puede llegar a ser la próxima Julieta Venegas”.

13. Volviendo al site: hay una promoción que no te podés perder: “¿Cuál será la banda que toque antes de Pearl Jam? Votá la que más te guste y ganate 2 campos VIP para esa fecha”. Qué excitante es el mundo del “gran público”!

14. Ultima cosa: ¿y las bandas qué piensan? Quieren que las escuche mucha gente? a qué precio? es lo más importante? Es curioso que a 35 años de los Pistols y los Buzzcocks, rompiendo con una contundencia práctica perfecta las formas de promoción y distribución,  se esté más cerca de pensar la promoción como en el origen del negocio.

15. Este posteo podría haber sido sobre quienes están en el compilado, qué tal suenan las bandas que no conozco, cómo está el nuevo de Placer e incluso estaría el link. Pero prefiero que se lo encuentren por vías más vitales.

 

El Retro-garde de Scott Walker (una crítica dirigida)

Recién puse el último disco de Scott Walker, arranca con una especie de taladro acolchado.

Sigue con  ruidos, sonidos disonantes, rupturas, pedacitos de ritmos y la voz de Scott como la de un perro al que le enseñaron a cantar en su agonía.

La escucha es difícil y no es un valor. Por momentos parece una comedia musical aburrida. O música contemporánea (de otros tiempos).

No es un disco para disfrutar, ni para escuchar atentamente, ni para bailar, ni para cantar en la ducha. ¿Es para ostentar una frágil omnipotencia estética por sobre lo popular? ¿Es para decir “me encantó el último de Scott Walker”  y pensar que se tiene el acceso a un VIP que era muy importante hace 20 años y que hoy a nadie le importa?

Scott Walker saca un disco cada muchos años y eso también contribuye a que uno piense que la OBRA es tan inmensa que no puede hacerse en menos tiempo pero obras geniales se han hecho en 24 horas.

¿Y entonces, Scott? Como locura, la tuya no se mueve muy rápido que digamos. Sos un festival de la no sorpresa. Y es un problema, porque justamente todo está armado para que sea sorprendente, para que cada sonido de tus canciones sacudan las percepciones, pero tu último disco, es un disco con canciones numeradas, nombres  y un montón más de lugares comunes que dan un indicio de que no es una OBRA. Salió en CD, vamos.

¿Cómo creerle a un arte que le canta a la no forma dentro de un formato tan insulso?

Todo este esfuerzo para huir del pop que te vió nacer te dejó estático en una carrera que al final fue mejor en la transición.

En la condescendiente entrevista que te hicieron hace poco en el Guardian te tratan de Beckett, de Kafka. Y vos en vez de  enojarte, te regodeás.

Yo podría hacer el esfuerzo de creer  que sos un artista a la vieja usanza, un Tzara, un Lynch si querés. Pero ¿y la producción esa que hiciste para Pulp? Cuando tuviste la oportunidad de hacer lo de los bifes con la cara (o las nalgas) de Jarvis, lo dejaste pasar. Arrugaste. Y un artista no arruga, Scott.

Tuviste la suerte ocupar el casillero del necesario artista ensombrecido que todo periodista o melómano de rock necesita venerar. Pero sos complicado,  no complejo.

No creo que vuelva a escuchar el disco otra vez, al menos no por ahora. ¿No te enojás, no? ¿O me vas a decir que encima te importa lo que digan sobre tus discos? Es lo último que te falta, “artista”.

 

 

Rockeros Kevinstonianos (Una incursión al mundo de las FM)

1. Hace unas semanas iba en un taxi de noche y en la radio había un programa que  ocupó  unos 10 minutos (casi todo el viaje) en un diálogo entre un locutor canchereando estilo Kevingston, otro forzando un sentido sexual a todo, y una chica que histeriqueaba muy torpemente (“no tuve tiempo de pasar por casa. Sí, me cambié la ropa interior, si es lo que se están preguntando” ) .

Para cuando me bajaba, de fondo sonaban Las Pelotas y los 3 hablaban de twitter (“yo tuitié eso hace dos meses”, “si decimos al aire tu tuit de anoche!”, “jajaja”).

2. Por esas cosas de la vida (en este caso la salida del libro Pequeños Gigantes de BSM), fuimos a la nueva radio de Pergolini que está en el primer piso de lo que era El Teatro (y mil nombres más) en A. Thomas y Lacroze.

Nos hacen pasar. En la escalera hay un empleado limpiando vidrios y sacándole lustre a la baranda. Aparece una chica que nos atiende con cara de que somos testigos de Jehová que venimos a dejar la Atalaya. En un supermonitor, tienen puesto Fox, con  una película doblada.

Viene  el productor y nos trata muy amablemente: nos da charla, comenta el partido de River que está en la tele, y pregunta cosas sobre el libro que anota en una hoja clipeada sobre una tabla.

El programa no tiene nombre.  Lo conduce un locutor que viste remera negra con un estampado en versión rockera de catálogo de supermercado. Lo secundan otros dos que acotan cosas (cómo va el partido de river, etc).

El conductor habla de su resfrío y parece un ferviente devoto de la transgresión pueril. Una “conversación con una oyente” (es exageradísimo hablar de conversación) lo tiene 10 minutos rebotando alrededor de “vení a limpiar el baño de hombres, que está sucio lleno de cloro” y cosas por el estilo.

Pasan un tema de No Te Va Gustar (el nombre de banda  más certero del mundo), luego sortean entradas para un show de Carajo en San Miguel. El productor habla por teléfono con quien parece el manager de la banda, ofrece que salga alguno de los músicos al aire pero sin suerte. Todo el tono es de amabilidad.

Pasan el peor tema de Oasis y luego viene el espacio para hablar del libro. El conductor lee el papel que le alcanza el productor y pregunta sin ninguna intención de escuchar la respuesta. Uno de los laderos, habla de la Copa No Fifa, intentando chapear. Le contestan que acaba de terminar la última, con vitoria de Kurdistán. Retruca : “incomprobable lo que dicen” (?).

Rápidamente cierran el espacio (duró menos que la conversación con la chica que querían que les limpie el baño) dejando escapar la chance de hablar de las mil cosas divertidas y geniales que surgieron en estos 2 años de BSM (como cuando Jorge se infiltró en el congreso de la UEFA en Estambul y le dijo a Platini que sacara el off side, o cuando Fran viajó a la India al mundial de Kabaddi).

El amable productor no escuchó la nota , estaba arreglando otra con un hincha de Patronato para cuando terminara el partido.

Estábamos por irnos cuando Lunati le da un penal a River. Nos quedamos a ver el penal. Faltan 5 minutos para que termine el partido. Alguien dice “nos podemos quedar acá a ver el final?”. La chica que nos había recibido al principio dice “disculpen, pero como hoy tocan los Babasónicos acá abajo, el ambiente está…. otro día no hay problema pero hoy…” (sigue pensando que somos testigos de Jehová).

Así que amablemente nos despiden ni bien el Chori erra,no sin antes hacer un intento de que les dejemos otro libro gratis. Salimos al frío y decidimos enterarnos el resultado del partido en la casa hacia donde vamos a merendar.

3. De la visita promocional a Vorterix, conseguimos 2 seguidores nuevos en twitter (el productor y el que mencionó el torneo No FIFA). Nadie compró el libro ni entró a la página. Alguien nos dijo “ustedes le hicieron promoción a la radio”.

4. Hay un rock kevingstoniano. Una estética que incluye un discurso chatísimo y aburrido, basado en interacciones de adolescentes tontos (como si el mundo fuera dominado por los más boludos de la clase, eternizados en ése momento de apogeo: la  secundaria).  Y va de la mano de música igual de aburrida, grabada sin sangre, sin intención de provocar nada más que un consumo obediente. Pero también, el estilo de vida rockero kevinsgtoniano tiene un componente de garquez muy importante. Tratarte con amabilidad, pero reducirte a que te están haciendo el favor de “promocionar tu libro”, haciendo preguntas de programa infomercial de cable. No hay forma de romper esto. En cuanto se mencionan países asiáticos, del otro lado vuelve un “no sé si hablas de países o elementos de la tabla periódica”. El  rockero kevingstoniano tiene terror a lo desconocido. Todo lo tiene que reformular en su imaginario. No tienen sentido del humor, sólo pueden acceder a la risa a través de la comicidad escatológica. Y desde su espacio de micropoder, no te deja ver el final del partido en donde River capaz no asciende. Supone que ya es un abuso de tu parte: encima que te permiten promocionar el libro, te queres quedar 5 minutos más?.

5. Bueno, Zizek hace poco hablaba de todo esto.

Demostración: para el Pueblo No Lego, el Robot Sin Pilas es el paradigma de salud de la esfera afectiva

1. Hay una ruta de significaciones que pasa por la vieja Psicosis Maniáco Depresiva hasta el trastorno Bipolar (tipo I y II).

2. De ahí nace otra que va hacia el Espectro Bipolar (ya entran muchas mas conductas y pensamientos bajo el concepto).

3. Se filtra el concepto a la cultura popular: El Pueblo No Lego  adopta como bipolar a cualquier variable que roce la felicidad y la tristeza (ya no la euforia y la angustia) en un período de tiempo no lo suficientemente largo como para considerar normal.

3.1 Para El Pueblo No Lego , la alegria y la tristeza no son sentimientos que puedan compartir espacio y tiempo. Mas se acercan, más “rareza”. Esa rareza hoy le cabe el nombre  de “bipolar” (*).

4. Al ponerle a ese estado un nombre pensado como diagnóstico, se psicopatologiza la variación del ánimo.

4.1 Esto lleva a pensar que la “normalidad” es la no variación del ánimo dentro de un período de tiempo x.

5 . =>Los robots (sin pilas) son el paradigma de la salud mental en la esfera anímica.

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(*) Parte del Pueblo Lego coincide con el No Lego en esto, debido a que las categorias Lego/No Lego son modificadas por la cultura popular universal

Entre el sabor y el saborizado

2012 (saborizado)

Hace unas semanas, hubo muchos críticos molestos por The Artist. Algunos porque “una película en blanco y negro en el 2012″. Otros por ” y muda!”. Otros porque era un homenaje a la industria sin mucho más que eso, casi como la consecuencia de una reunión creativa donde todas las diferencias se nivelan hacia abajo.

Se dió en los días previos, incluso, una especie de tensión contra el bodriazo de Spielberg que cuenta las aventuras de un caballo y su dueño en la Primera Guerra. Un canto a la humanidad melodramática (Dickens for Dummies) que ahora es reivindicado como “cine con mayúsculas”.

Sin embargo, en un contexto de “ver las películas candidatas al Oscar”, The Artist ofrece algo. Un detalle en el guión, una intención. Habla de cambios en el paradigma del entretenimiento justo cuando está cambiando otra vez. ¿Qué tenía para decir el telefilm del casi viudo hawaiano que hizo Payne? ¿Y el licuado de Melies de Scorsese? (1).

Pero bueno, ganó el Oscar y ahí quedará. No mucho más. Como Slumdog Millionaire, el saborizado bollywoodense hace unos años.

 

62 años antes (sabor)

Sunset Blvd. 1950. Billy Wilder. Una historia en blanco y negro de verdad. Luces y muchas sombras. Una estrella del cine mudo que vive aislada en una mansión. No hay un perrito simpático, sino un chimpancé muerto. No hay una estrella ascendente, todos van en picada. Aparece Buster Keaton jugando al Bridge. Bucea el desecho de la Industria: la gente se muere y mata. No ganó el Oscar (perdió contra una de Bette Davis)

 

El salmón es un color

Hace poco, en un contexto que no viene al caso ahora, alguien dijo ” antes el salmón era un pescado, ahora es un color”. Puede ser que the Artist sea el color salmon de Sunset Blvd. O que Hugo sea el clight de Melies.

Tambien es posible que en 1950 alguien viera Sunset blvd y dijera “esto es lo que hizo X en Y”. El problema con rascar desde arriba hacia las profundiades de lo original es que llega un momento en que las capas se pegotean. Por eso, poniendo en relación The Artist con Sunset Blvd sólo por el tema que trata y el acercamiento estético mas grosero, mejor dirimir la cuestión sobre sus valores en dos capturas.

 

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(1) Hugo se viste de homenaje, pero termina siendo parodia. La escena de los maquinistas, el loop utilizado en la entrega de los Oscar para representar a la película, traía a “La bête humaine” a una fiesta superficial y ajena, como si a Baudelaire lo ponés a leer poesía en el Rojas.